{"id":28040,"date":"2013-01-16T07:28:16","date_gmt":"2013-01-16T07:28:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.buenosairesdiario.com\/?p=28040"},"modified":"2013-01-16T15:29:07","modified_gmt":"2013-01-16T15:29:07","slug":"en-2-semanas-3-masacres-y-20-muertos-%c2%bfque-pasa-en-colombia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legislaturahoy.com\/?p=28040","title":{"rendered":"En 2 semanas, 3 masacres y 20 muertos: \u00bfQu\u00e9 pasa en Colombia?"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/noticiasbaires.com\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/colombia-masacre-foto-semana-leon-dario-pelaez.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/noticiasbaires.com\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/colombia-masacre-foto-semana-leon-dario-pelaez.jpg\" alt=\"\" title=\"colombia masacre foto semana leon dario pelaez\" width=\"622\" height=\"342\" class=\"alignleft size-full wp-image-28041\" srcset=\"https:\/\/legislaturahoy.com\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/colombia-masacre-foto-semana-leon-dario-pelaez.jpg 622w, https:\/\/legislaturahoy.com\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/colombia-masacre-foto-semana-leon-dario-pelaez-300x164.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 622px) 100vw, 622px\" \/><\/a>Mientras el gobierno de Juan Manuel Santos se afana por lograr un acuerdo en La Habana, Cuba, que desmovilice a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, es evidente que ah\u00ed no acabar\u00eda la violencia. Cada d\u00eda aparecen nuevas organizaciones narcotraficantes y violentas. El 01\/01, 5 hombres y 4 mujeres fueron asesinados en una finca cerca de Envigado, Antioquia. 1 semana m\u00e1s tarde en el barrio Villa Nidia, en los cerros orientales del norte de Bogot\u00e1, 5 personas fueron asesinadas en una venganza entre integrantes del clan familiar de delincuentes conocidos como \u2018Los Pascuales\u2019. 8 d\u00edas despu\u00e9s, 10 hombres fueron asesinados cerca del puerto de Buenaventura.<\/p>\n<p>Foto Semana\/Le\u00f3n Dar\u00edo Pel\u00e1ez.<\/p>\n<p>BOGOT\u00c1 (Semana). Una tr\u00e1gica paradoja tiene lugar en Colombia. Los grandes \u00e9xitos en la lucha contra los jefes del narcotr\u00e1fico y de las llamadas &#8216;bandas criminales&#8217;, sucesoras de los paramilitares, han producido un efecto inesperado: la muerte, captura o entrega a Estados Unidos de todos los capos importantes ha resquebrado sus organizaciones y abierto espacio para que todo tipo de grupos y facciones se disputen el control a nivel local. El resultado son oleadas de violencia que se apoderan s\u00fabitamente de varias regiones del pa\u00eds, aterrorizando a su poblaci\u00f3n. De C\u00facuta al Vichada, de Buenaventura a La Guajira y hasta en Medell\u00edn y Bogot\u00e1, la gente asiste consternada a masacres, explosiones de granadas y balaceras urbanas con armas largas. <\/p>\n<p>En los \u00faltimos meses, brutales estallidos de violencia han sacudido varias zonas de Colombia, no s\u00f3lo por su cruento resultado sino por las modalidades con que se cometen. La masacre en que murieron diez campesinos en Santa Rosa de Osos, en octubre, conmovi\u00f3 al pa\u00eds, que se pregunt\u00f3 si estaban de vuelta los tiempos del conflicto en que estos horrores eran cosa cotidiana. Pero no sab\u00eda que en C\u00facuta hubo otras dos masacres, otras tantas en Vichada y seis m\u00e1s en el noreste de Antioquia. Buenaventura sufri\u00f3 en octubre 40 asesinatos, la mitad de los que ha habido en el violento puerto en todo el a\u00f1o, y casi 1.300 familias fueron desplazadas. El pa\u00eds se sorprendi\u00f3 con la granada lanzada contra un supermercado en Santa Marta, en octubre, que mat\u00f3 a dos adultos y una ni\u00f1a, pero pocos sab\u00edan que Riohacha, Maicao y Dibulla han sufrido 20 explosiones de esos artefactos en estos meses. <\/p>\n<p>Medell\u00edn est\u00e1 atenazada por la extorsi\u00f3n y los asesinatos sonados que han sacudido algunas comunas. Y en Bogot\u00e1, la Polic\u00eda est\u00e1 preocupada por un enfrentamiento sin precedente con armas largas en el Bronx, hace unas semanas. Aunque no parezca, estos y otros hechos tienen un trasfondo com\u00fan. \u00abLa transformaci\u00f3n del crimen\u00bb, lo llaman las autoridades. O, coloquialmente, \u00abel efecto Rastrojo\u00bb.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os las autoridades no han dejado, literalmente, t\u00edtere con cabeza en el mundo del narcotr\u00e1fico. Entre la ca\u00edda de don Diego, en septiembre del 2007, que marc\u00f3 el fin del \u00faltimo de los grandes carteles, el del norte del Valle, y la de Daniel el &#8216;Loco&#8217; Barrera, el \u00faltimo de los m\u00e1ximos capos, hace dos meses, 42 jefes paramilitares y de grandes bandas que los sucedieron y capos \u2018narcos\u2019 prominentes murieron en operativos de las autoridades, fueron capturados o se sometieron a la Justicia. Las autoridades sostienen que, entre 2006 y 2012, su ofensiva redujo las llamadas bandas criminales o Bacrim de 33 a seis. Hubo 2.000 operaciones que llevaron a casi 14.000 capturas y a la incautaci\u00f3n de 8.000 armas de fuego y m\u00e1s de 100 toneladas de coca\u00edna. Con excepci\u00f3n de Dario \u00dasuga, alias Otoniel, el \u00faltimo l\u00edder en circulaci\u00f3n de los Urabe\u00f1os, hoy no queda un capo libre. Esto ha mermado la violencia en varios departamentos. Pero, parad\u00f3jicamente, la ha disparado en algunas regiones.<\/p>\n<p>El efecto inicial de esta ofensiva fue reducir el n\u00famero de bandas, pero las que quedaron se fortalecieron. Un pu\u00f1ado de grandes organizaciones, con los Rastrojos y los Urabe\u00f1os a la cabeza, se extendieron nacionalmente, absorbieron o desplazaron a sus rivales e impusieron un dominio indiscutido en las regiones que controlaban. Las dos llegaron a pactar, a fines de 2011, un reparto territorial. Otras, como la Oficina de Envigado en Medell\u00edn, o el Ej\u00e9rcito Revolucionario Popular Anticomunista (Erpac) en los Llanos, subordinaban, a punta de alianzas, plata y miedo, a grupos y bandas de sus regiones <\/p>\n<p>Pero la ca\u00edda de los jefes de estas grandes organizaciones criminales las resquebraj\u00f3 y debilit\u00f3 el control que ejerc\u00edan sobre sus &#8216;franquicias&#8217; locales. Un caso emblem\u00e1tico es el de los Rastrojos. Sus tres jefes eran los dos hermanos Comba, Luis y Javier Calle Serna, y Diego P\u00e9rez Henao o Diego Rastrojo. Los dos primeros se entregaron este a\u00f1o a la Justicia gringa y Diego Rastrojo fue capturado. La organizaci\u00f3n se dividi\u00f3: los Comba han instruido a sus seguidores entregarse a las autoridades, como ocurri\u00f3 hace poco en el Ca\u00f1\u00f3n de Garrapatas, en el Valle; los de Diego Rastrojo dirigidos por \u00e9l desde prisi\u00f3n, siguen en el negocio. Muchos Rastrojos, al recibir la orden de los Comba de entregarse, se rebelaron. Unos se unieron a Diego; otros intentaron independizarse. Lo que era un grupo monol\u00edtico y en expansi\u00f3n, se dividi\u00f3 en bandas locales que act\u00faan por su cuenta o mantienen una laxa subordinaci\u00f3n con un jefe preso, lo que ha dado lugar a choques en las regiones, entre ellos mismos, y con grupos rivales, que aprovechan su debilidad.<\/p>\n<p>Esto es lo que las autoridades llaman el \u00abefecto Rastrojo\u00bb. El resquebrajamiento de las grandes organizaciones criminales ha abierto espacio para que jefes de segunda y tercera fila e incluso peque\u00f1as bandas intenten apoderarse de los negocios il\u00edcitos a nivel local. La consecuencia ha sido un sinn\u00famero de brutales enfrentamientos entre estos grupos, que sumen en la violencia a las regiones donde tienen lugar y afectan tambi\u00e9n a civiles inocentes. \u00abEstas nuevas organizaciones de sicarios que antes pertenec\u00edan a \u2018narcos\u2019, ahora creen que ejerciendo la violencia se pueden abrir campo. Muchos Rastrojos en las regiones est\u00e1n sin plata, listos a lo que salga\u00bb, dijo un oficial de Polic\u00eda, experto en estos grupos.<\/p>\n<p>Los dem\u00e1s grupos no han sido ajenos a esta transformaci\u00f3n. Un a\u00f1o despu\u00e9s de la muerte del jefe del Erpac, \u2018Cuchillo\u2019, en una operaci\u00f3n policial, su sucesor, Jos\u00e9 Eberto L\u00f3pez, \u2018Caracho\u2019, se desmoviliz\u00f3 con casi 300 hombres. Ahora, ese grupo que controlaba buena parte de Meta, Guaviare y Vichada, est\u00e1 dividido en dos bandos enfrentados, el bloque Seguridad del Vichada, liderado por un antiguo paramilitar de tercera fila, Mart\u00edn Farf\u00e1n, \u2018Pijarbey\u2019, y el bloque Meta, con alias Barrios al frente. Su pelea ha trastornado no s\u00f3lo el mundo del tr\u00e1fico de drogas (cada grupo intenta cobrar a los \u2018narcos\u2019 por su cuenta o montar sus propios laboratorios) sino la vida de la gente con masacres y asesinatos.<\/p>\n<p>En la Oficina de Envigado el proceso ha sido a\u00fan m\u00e1s dram\u00e1tico. Despu\u00e9s de las capturas de Maximiliano Bonilla, \u2018Valenciano\u2019, y Erikson Vargas, \u2018Sebasti\u00e1n\u2019, sus dos jefes rivales, la guerra que ven\u00edan protagonizando ha derivado en un enfrentamiento entre el centenar de combos de Medell\u00edn que ahora nadie controla y hacen de las suyas intentando controlar desde el tr\u00e1fico a peque\u00f1a escala hasta la extorsi\u00f3n a tenderos. El violento paro que protagoniz\u00f3 el comercio en el centro de Medell\u00edn, en septiembre, tiene este trasfondo. Hasta la ca\u00edda del \u2018Loco Barrera\u2019, que entregaba dinero a varios de estos grupos (en Meta, como \u00e9l mismo lo dijo, pagaba a \u2018Cuchillo\u2019 2.000 millones de pesos mensuales para que la extorsi\u00f3n no le &#8216;calentara&#8217; la zona), dej\u00f3 un espacio que ahora llena el caos.<\/p>\n<p>Esta anarqu\u00eda es lo que est\u00e1 detr\u00e1s de las explosiones de violencia que han sacudido este a\u00f1o a varias regiones del pa\u00eds. Un alto oficial que pidi\u00f3 no ser identificado dice: \u00abSe viene una oleada de violencia que, al comienzo, va a ser muy dif\u00edcil de controlar y va a afectar mucho a la ciudadan\u00eda porque hace mucho ruido. Las autoridades tienen que cambiar de chip: de perseguir capos destacados y grandes grupos organizados, hay que pasar a hacer inteligencia a cientos de peque\u00f1os grupos repartidos por todo el pa\u00eds. Un desaf\u00edo gigantesco\u00bb.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s preocupante, quiz\u00e1, para el Estado y la sociedad, es la perspectiva. Estos no son bandidos de pistola y cuchillo. Todos estos grupos, incluso una banda menor como la que protagoniz\u00f3 la masacre de Santa Rosa o la de Buenaventura, disponen de armas largas, granadas y a menudo armamento pesado como ametralladoras. El conflicto armado ha dejado en el mercado una inmensa cantidad de armamento, barato y f\u00e1cil de conseguir. Uno de los datos m\u00e1s preocupantes en las estad\u00edsticas oficiales es el aumento en las incautaciones de grandes cantidades de fusiles. Entre la Polic\u00eda y el Ej\u00e9rcito, este a\u00f1o se han incautado m\u00e1s de 2.000. Y muchos de esos decomisos, hechos por todo el pa\u00eds, son de parques de m\u00e1s de 100 armas largas.<\/p>\n<p>Esto tiende un nubarr\u00f3n sobre el futuro. Aun si se pacta la paz con las guerrillas, el posconflicto colombiano puede ser tremendamente violento. La violencia delincuencial de hoy es un augurio siniestro de la que puede marcar la fase en la que ya no haya conflicto armado. Muchos de los integrantes de estos grupos vienen de la guerra. Conocen sus m\u00e9todos y su degradaci\u00f3n. Disponen de sus armas. Y no tienen escr\u00fapulos en usar todo ese arsenal t\u00e9cnico y de terror al servicio de las actividades criminales. La actual desbandada de las bandas es quiz\u00e1s el principal desaf\u00edo que enfrentan a futuro el Estado y la sociedad colombianos.      <\/p>\n<p>Fuente: Urgente24<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras el gobierno de Juan Manuel Santos se afana por lograr un acuerdo en La Habana, Cuba, que desmovilice a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, es evidente que ah\u00ed no acabar\u00eda la violencia. Cada d\u00eda aparecen nuevas organizaciones narcotraficantes y violentas. 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