{"id":31964,"date":"2013-07-05T09:07:15","date_gmt":"2013-07-05T09:07:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.buenosairesdiario.com\/?p=31964"},"modified":"2013-07-05T16:08:20","modified_gmt":"2013-07-05T16:08:20","slug":"al-anunciar-2-canonizaciones-francisco-difundio-su-1ra-enciclica-hombre-y-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legislaturahoy.com\/?p=31964","title":{"rendered":"Al anunciar 2 canonizaciones, Francisco difundi\u00f3 su 1ra. enc\u00edclica: Hombre y mujer"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/noticiasbaires.com\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/papa-ap.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/noticiasbaires.com\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/papa-ap-150x150.jpg\" alt=\"\" title=\"papa ap\" width=\"150\" height=\"150\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-31767\" \/><\/a>El mismo d\u00eda en que el papa Francisco firm\u00f3 el decreto para la santificaci\u00f3n tanto de Juan XXIII como de Juan Pablo II (al milagro de la cura de la enfermedad de Parkinson de la monja francesa Simon-Pierre Normand, se le ha sumado el caso de \u00abuna mujer de Costa Rica que padec\u00eda una aneurisma cerebral del que fue curada de manera inexplicable para la ciencia al parecer el 1 de mayo de 2011, el mismo d\u00eda en que Juan Pablo II fue beatificado\u00bb), tambi\u00e9n fue difundida su 1ra. enc\u00edclica, \u00abLumen fidei\u00bb.<\/p>\n<p>CIUDAD DEL VATICANO (Vatican Insider). La lectura de la primera Carta Enc\u00edclica de papa Francisco, \u201cLumen fidei\u201d, que fue publicada hoy, es un salto en el pasado, en la tradici\u00f3n; un pasado reciente, vivo, pero que podr\u00eda parecer lejan\u00edsimo a la luz de todo lo que ha sucedido en la Iglesia durante los \u00faltimos cinco meses. El texto, como indic\u00f3 el mismo Pont\u00edfice argentino durante un encuentro con el S\u00ednodo de los obispos, es fruto de un trabajo \u00aba cuatro manos\u00bb. Benedicto XVI, que hab\u00eda terminado pr\u00e1cticamente su redacci\u00f3n antes de su renuncia el pasado 28 de febrero, entreg\u00f3 todo lo que hab\u00eda escrito a su sucesor, que lo revis\u00f3 y complet\u00f3.<\/p>\n<p>Sin embargo, al recorrer sus p\u00e1ginas, resulta evidente que la pluma principal del texto (relativamente breve: de 91 p\u00e1ginas divididas en 58 p\u00e1rrafos) es la del refinado te\u00f3logo alem\u00e1n. Y no solamente porque la enc\u00edclica sobre la fe cierra el tr\u00edptico sobre las virtudes teologales que comenz\u00f3 con la \u201cDeus Caritas Est\u201d, sobre la caridad, y continu\u00f3 con la \u201cSpe Salvi\u201d, sobre la esperanza. El estilo, las frecuentes alusiones a los fil\u00f3sofos y a los debates de la cultura alemana de los a\u00f1os 60, la insistencia sobre algunos temas e incluso la comparaci\u00f3n entre la fe y las catedrales g\u00f3ticas (en las que la luz llega desde el cielo, a trav\u00e9s de los vitrales en los que se representa la historia sacra) indican que Papa Francisco decidi\u00f3 respetar y acoger el trabajo y la profunda reflexi\u00f3n de su predecesor.<\/p>\n<p>Lo dice el mismo Francisco en el s\u00e9ptimo p\u00e1rrafo de la enc\u00edclica:\u00abEstas consideraciones sobre la fe \u2013en continuidad con todo lo que el Magisterio de la Iglesia ha pronunciado sobre esta virtud teologal\u2013 pretenden sumarse a lo que Benedicto XVI escribi\u00f3 en las Cartas Enc\u00edclicas sobre la caridad y la esperanza. \u00c9l ya casi hab\u00eda terminado una primera redacci\u00f3n de la Carta Enc\u00edclica sobre la fe. Le estoy profundamente agradecido y, en la fraternidad de Cristo, asumo su precioso trabajo, a\u00f1adiendo al texto algunas contribuciones m\u00e1s\u00bb.<\/p>\n<p>El t\u00edtulo de la enc\u00edclica, \u201cLumen fidei\u201d (\u201cLa luz de la fe\u201d), resume la din\u00e1mica fundamental por la que transcurre el texto: la tradici\u00f3n de la Iglesia siempre ha asociado la fe con la luz, que disipa las tinieblas e ilumina el camino; pero en la modernidad, la fe \u00abha terminado por asociarse con la oscuridad\u00bb, y se ha convertido en uno de los sin\u00f3nimos del oscurantismo: \u00abSe ha pensado que tal luz pod\u00eda bastar para las sociedades antiguas, pero no para los tiempos nuevos, para el hombre convertido en adulto, orgulloso de su raz\u00f3n, deseoso de explorar de forma nueva el futuro. En este sentido, la fe se presentaba como una luz ilusoria, que imped\u00eda al hombre cultivar la audacia del saber\u00bb.<\/p>\n<p>El texto cita a Nietzsche \u2013una de las referncias constantes, en negativo, del pensamiento de Joseph Ratzinger\u2013 para quien \u201ccreer\u201d se opondr\u00eda al \u201cbuscar\u201d. Pero en las \u00faltimas d\u00e9cadas, se ha descubierto que la \u00abluz de la raz\u00f3n\u00bb en s\u00ed misma \u00abno puede iluminar suficientemente el futuro\u00bb: el hombre ha renunciado a la b\u00fasqueda de una luz grande, de una verdad grande, para conformarse con las peque\u00f1as luces que iluminan el breve instante. Por este motivo, en el mundo de hoy, es urgente recuperar el car\u00e1cter de luz propio de la fe, volver a descubrir que solamente la luz que deriva del \u201ccreer\u201d es capaz de iluminar toda la existencia del hombre.<\/p>\n<p>La v\u00eda para llegar a este (re)descubrimiento del car\u00e1cter luminoso de la fe para, naturalmente, por el encuentro con Cristo y con su amor. Transformados por este amor, recibimos ojos nuevos, expreimentamos que en \u00e9l hay una gran promesa de plenitud y se abre a nosotros la mirada del futuro.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la breve introducci\u00f3n, la Enc\u00edclica recorre, a lo largo de sus cuatro cap\u00edtulos, la historia de la fe cristiana, desde el llamado de Abraham y del pueblo de Israel, hasta la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y la difusi\u00f3n de la Iglesia (Cap\u00edtulo 1), la relaci\u00f3n entre la fe y la raz\u00f3n (Cap\u00edtulo 2), el papel de la Iglesia en la transmisi\u00f3n de la fe en la historia (Cap\u00edtulo 3) y, para concluir, el efecto de la fe en la construcci\u00f3n de las sociedades que pretenden el bien com\u00fan (Cap\u00edtulo 4). \u201cLumen fidei\u201d concluye con una oraci\u00f3n a la Virgen, modelo de fe.<\/p>\n<p>Los dos Papas recuerdan que la fe nos abre el camino y acompa\u00f1a nuestros pasos en la historia. Para entender qu\u00e9 es la fe, pues, es necesario conocer su recorrido, la v\u00eda de los hombres creyentes, testimoniada, en primer lugar, en el Antiguo Testamento. La fe tiene ra\u00edces profundas en el pasado y es, al mismo tiempo, \u00abmemoria futuri\u00bb (\u201cmemoria del futuro\u201d), porque est\u00e1 estrechamente vinculada con la esperanza.<\/p>\n<p>Un argumento que vuelve a aparecer en la conclusi\u00f3n de la enc\u00edclica, en uno de los pasos en los que es posible encontrar la colaboraci\u00f3n de los dos pont\u00edfices. La esperanza, de hecho, en la unidad con la fe y la caridad, es la que sit\u00faa al hombre en una perspectiva diferente con respecto a las propuestas ilusorias de los \u00eddolos del mundo, dando nuevo impulso y nueva fuerza a la vida de todos los d\u00edas. La intersecci\u00f3n entre la fe y la esperanza se da, sobre todo, en el sufrimiento. La fe est\u00e1 ligada a la esperanza porque, aunque nuestra morada aqu\u00ed abajo se vaya destruyendo, hay una morada eterna que Dios inaugur\u00f3 en Cristo, en su cuerpo\u00bb. Por este motivo, el texto invita a los hombres a no dejarse \u00abrobar la esperanza.<\/p>\n<p>La muerte y la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas son fundamentales en la fe cristiana: demuestran que la fe es verdaderamente potente, verdaderamente real, que es capaz de influir en la realidad de forma concreta (algo que nuestra cultura ya no puede concebir): creemos que Dios se encuentra solamente m\u00e1s all\u00e1, en otro nivel de realidad, separado de nuestras relaciones concretas.<\/p>\n<p>Por ello, la fe es una y crea unidad, mientras su opuesto, la idolatr\u00eda, siempre es \u00abproselitismo\u00bb que no ofrece un camino, sino una multiplicidad de senderos que no conducen a una meta cierta y que configuran, m\u00e1s bien, un laberinto. Esta unidad de la fe implica, pues que no se trata de algo individual, sino que siempre se vive en medio y en compa\u00f1\u00eda de los dem\u00e1s, en la comunidad de la Iglesia, sin afectar las individualidades (en esto radica, entre otras cosas, el motivo del bautsismo de los reci\u00e9n nacidos). La Iglesia no pretende reducir al creyente a simple parte de un todo an\u00f3nimo, a mero elemento de un gran engranaje.<\/p>\n<p>La unidad de la fe no solo significa que no hay diferencia entre el creer de los simples y el creer de los intelectuales (un rechazo del \u201cgnosticismo\u201d que ha aparecido constantemente en los discursos de Francisco), sino tambi\u00e9n que no se puede asumir la fe en pedacitos, eligiendo lo que le gusta a cada qui\u00e9n: cada \u00e9poca puede encontrar puntos de la fe m\u00e1s f\u00e1ciles o dif\u00edciles de aceptar; por ello es importante vigilar para que se transmita todo el dep\u00f3sito de la fe.<\/p>\n<p>Y esto tambi\u00e9n vale para los te\u00f3logos, que deben poner sus inquietudes y desvelos al servicio de la fe de los cristianos, en la Iglesia, sin considerar el Magisterio del Papa y de los obispos como algo extr\u00ednseco, un l\u00edmite a su libertad, sino, al contrario, como uno de sus momentos internos, consitutivos.<\/p>\n<p>El segundo cap\u00edtulo de la enc\u00edclica, dedicado a la relaci\u00f3n entre la fe y la raz\u00f3n, trata sobre el cl\u00e1sico tema ratzingeriano del relativismo, relacionado con el rechazo del mundo moderno de cualquier afirmaci\u00f3n de la \u201cverdad\u201d, concebida como una prevaricaci\u00f3n del otro y como la ra\u00edz de los fundamentalismos que desembocan, inevitablemente, en la violencia. El olvido de la verdad es el \u00abgran olvido\u00bb del mundo moderno, regido por un pensamiento relativista en el que la pregunta sobre la verdad de todo, que es en el fondo la pregunta sobre Dios, ya no interesa. En cambio, para los dos Papas, la fe, sin verdad, no salva ni da seguridad a \u00abnuestros pasos.<\/p>\n<p>De la misma manera, si por una parte el amor necesita la verdad para encontrar un fundamento estable y no convertirse en un sentimiento que va y viene, por otra, la verdad necesita el amor, porque sin amor la verdad se vuelve fr\u00eda, impersonal, opresiva para las vidas concretas de las personas. El verdadero creyente no es arrogante, porque la verdad lo hace humilde. El creyente entiende que m\u00e1s que poseerla, es ella la que nos abraza y nos posee. En lugar de hacernos r\u00edgidos, la seguridad de la fe nos pone en camino y hace posible el testimonio y el di\u00e1logo con todos.<\/p>\n<p>Este camino tambi\u00e9n existe para los que no creen pero desean creer y no dejan de buscar. La enc\u00edclica se refiere con elogios a los esfuerzos de los \u201cateos devotos\u201d que tratan de actuar como si Dios existiera, porque, tal vez, reconocen su importancia para encontrar indicaciones firmes en la vida com\u00fan.<\/p>\n<p>La fe, pues, es un bien com\u00fan que no aleja al creyente del mundo, sino que lo pone al servicio concreto de la justicia, del derecho y de la paz. La fe nos ayuda a la construcci\u00f3n de nuestras sociedades, para que caminen hacia un futuro de esperanza. Gracias a la fe, las familias descubren la fuerza y los motivos para mantenerse juntas y j\u00f3venes para siempre. La fe, pues, no es un refugio para cobardes, sino la dilataci\u00f3n de la via.<\/p>\n<p>www.urgente24.com<br \/>\nImagen: AP<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mismo d\u00eda en que el papa Francisco firm\u00f3 el decreto para la santificaci\u00f3n tanto de Juan XXIII como de Juan Pablo II (al milagro de la cura de la enfermedad de Parkinson de la monja francesa Simon-Pierre Normand, se le ha sumado el caso de \u00abuna mujer de Costa Rica que padec\u00eda una aneurisma [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[7406],"class_list":["post-31964","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo","tag-papa-francisco"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/legislaturahoy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31964","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/legislaturahoy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/legislaturahoy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/legislaturahoy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/legislaturahoy.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=31964"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/legislaturahoy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31964\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/legislaturahoy.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=31964"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/legislaturahoy.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=31964"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/legislaturahoy.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=31964"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}