{"id":39586,"date":"2014-05-09T09:48:52","date_gmt":"2014-05-09T09:48:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.buenosairesdiario.com\/?p=39586"},"modified":"2014-05-09T17:56:00","modified_gmt":"2014-05-09T17:56:00","slug":"la-carta-completa-de-monica-lewinsky","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legislaturahoy.com\/?p=39586","title":{"rendered":"La carta completa de Monica Lewinsky"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/noticiasbaires.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/lewinsky.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/noticiasbaires.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/lewinsky-300x168.jpg\" alt=\"\" title=\"lewinsky\" width=\"300\" height=\"168\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-39587\" srcset=\"https:\/\/legislaturahoy.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/lewinsky-300x168.jpg 300w, https:\/\/legislaturahoy.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/lewinsky.jpg 770w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>La ex pasante de la Casa Blanca public\u00f3 una carta en la revista estadounidense Vanity Fair, en la que cuenta su versi\u00f3n de la aventura con el entonces presidente Bill Clinton. \u00abQu\u00e9 se siente ser la reina del sexo oral en EEUU\u00bb, escribi\u00f3 para empezar su descargo<\/p>\n<p>    Cr\u00e9dito foto: vanityfair.com <\/p>\n<p>Monica Lewinsky, la entonces becaria de la Casa Blanca a quien Bill Clinton -en 1998- eligi\u00f3 para enga\u00f1ar a su esposa, decidi\u00f3 contar su historia.<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 hablar ahora? Porque ya es hora de hacerlo. El a\u00f1o pasado cumpl\u00ed 40 y es hora de dejar de caminar en puntas de pie alrededor de mi pasado y de los futuros de otras personas. Estoy determinada a darle un final diferente a mi historia. Finalmente he decidido asomar la cabeza desde atr\u00e1s de la barandilla\u00bb.<\/p>\n<p>Lewinsky busc\u00f3 el anonimato durante los \u00faltimos diez a\u00f1os. Recientemente, envi\u00f3 una carta titulada \u00abVerg\u00fcenza y supervivencia\u00bb a la revista Vanity Fair, que la public\u00f3 este jueves.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, la carta completa:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 se siente ser la principal reina del sexo oral de los Estados Unidos?\u00bb<\/p>\n<p>Era principios de 2001. Estaba sentada en el escenario de la Universidad Cooper Union en medio de la filmaci\u00f3n de una sesi\u00f3n de preguntas y respuestas para un documental de HBO. Yo era el tema. Y estaba pasmada.<\/p>\n<p>Cientos de personas en la audiencia, mayormente estudiantes, me estaban mirando, muchos boquiabiertos, pregunt\u00e1ndose si me atrever\u00eda a responder la pregunta.<\/p>\n<p>El principal motivo por el cual hab\u00eda aceptado participar en el programa no era para refritar o modificar la historia del \u00abInterngate\u00bb, sino para intentar mover la atenci\u00f3n a temas significativos. Muchas inquietantes preguntas pol\u00edticas y judiciales hab\u00edan salido a la luz por la investigaci\u00f3n y el proceso del presidente Bill Clinton. Pero las m\u00e1s escandalosas hab\u00edan sido generalmente ignoradas. La gente parec\u00eda indiferente ante los asuntos m\u00e1s profundos, como la erosi\u00f3n de la vida privada en la esfera p\u00fablica, el balance de poder y la desigualdad de g\u00e9nero en la pol\u00edtica y los medios, y la erosi\u00f3n de las protecciones legales que aseguran que ni padres ni hijos tendr\u00edan que testificar contra el otro.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 inocente era.<\/p>\n<p>Hubo jadeos y farfulleos de la audiencia. Muchas personas borrosas y sin rostro gritaron \u00ab\u00a1No respondas!\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abEs hiriente e insultante\u00bb, dije, tratando de recobrar mi agudeza. \u00abY por insultante que sea para m\u00ed, es m\u00e1s insultante para mi familia. Realmente no s\u00e9 por qu\u00e9 esta historia se volvi\u00f3 sobre el sexo oral. No lo s\u00e9. Fue una relaci\u00f3n mutua&#8230; El que lo haya hecho tal vez sea resultado de una sociedad dominada por los hombres\u00bb.<\/p>\n<p>La audiencia ri\u00f3. Tal vez estaban sorprendidos de escuchar esas palabras viniendo de m\u00ed.<\/p>\n<p>Mir\u00e9 directamente al tipo sonriente que hab\u00eda hecho la pregunta. \u00abTal vez t\u00fa est\u00e9s en una mejor posici\u00f3n para responder eso\u00bb. Luego de una pausa, agregu\u00e9: \u00abEso probablemente me cost\u00f3 otro a\u00f1o de terapia\u00bb.<\/p>\n<p>Podr\u00edan argumentar que aceptando participar en un documental de HBO llamado Monica en blanco y negro me hab\u00eda anotado para ser avergonzada y humillada p\u00fablicamente otra vez. Podr\u00edan hasta pensar que me hab\u00eda acostumbrado a la humillaci\u00f3n. Este encuentro en Cooper Union, despu\u00e9s de todo, palideci\u00f3 en comparaci\u00f3n con el Reporte Starr de 445 p\u00e1ginas, que fue la culminaci\u00f3n de una investigaci\u00f3n de cuatro a\u00f1os del consejero independiente Kenneth Starr sobre Clinton en la Casa Blanca. Inclu\u00eda un cap\u00edtulo y vers\u00edculos sobre mis actividades sexuales \u00edntimas, junto con transcripciones de grabaciones de audio que registraban muchas de mis conversaciones privadas. Pero la pregunta de \u00abreina del sexo oral\u00bb -que fue incluida en el programa cuando fue transmitido por HBO en 2002- se qued\u00f3 conmigo por un tiempo largo.<\/p>\n<p>Es verdad, no era la primera vez que hab\u00eda sido estigmatizada por mi aventura con Bill Clinton. Pero nunca antes hab\u00eda sido confrontada tan directamente, de uno a uno, con una caracterizaci\u00f3n tan grosera. Una de las consecuencias no intencionadas de aceptar ponerme a la vista y tratar de contar la verdad hab\u00eda sido que la verg\u00fcenza ser\u00eda otra vez puesta alrededor de mi cuello como una A escarlata. Cr\u00e9anme, una vez que uno la tiene, es muy dif\u00edcil sac\u00e1rsela.<\/p>\n<p>Si ese momento inc\u00f3modo en Cooper Union hubiera sido transmitido unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, con el advenimiento de los medios sociales, la humillaci\u00f3n habr\u00eda sido a\u00fan m\u00e1s devastadora. Ese clip se habr\u00eda vuelto viral en Twitter, YouTube, Facebook, TMZ, Gawker. Habr\u00eda sido un meme en Tumblr. La viralidad misma habr\u00eda merecido menci\u00f3n en el Daily Beast y el Huffington Post. As\u00ed como era, ya era lo suficiente viral y, gracias a la naturaleza abarcadora de la Web, podr\u00edas, 12 a\u00f1os despu\u00e9s, verlo todo el d\u00eda en YouTube si quisieras (y espero que tengas cosas mejores que hacer con tu tiempo).<\/p>\n<p>S\u00e9 que no estoy sola en lo que respecta a la humillaci\u00f3n p\u00fablica. Nadie, parece, puede escapar a la mirada imperdonable de internet, donde el chisme, las medias verdades y las mentiras se arraigan y amargan. Hemos creado, para tomar prestado un t\u00e9rmino del historiador Niculaus Mills, una \u00abcultura de la humillaci\u00f3n\u00bb, que no s\u00f3lo alienta y se deleita en el placer de la humillaci\u00f3n ajena, sino que tambi\u00e9n recompensa a aquellos que humillan a otros, desde los paparazzis hasta los blogueros de chismes, comediantes nocturnos y \u00abemprendedores\u00bb de la web que lucran con videos clandestinos.<br \/>\nPodr\u00eda decirse que fui la persona m\u00e1s humillada en el mundo<\/p>\n<p>S\u00ed, todos estamos conectados ahora. Podemos tuitear una revoluci\u00f3n en las calles o registrar logros grandes o peque\u00f1os. Pero estamos atrapados en un c\u00edrculo retroalimentable de difamaci\u00f3n y verg\u00fcenza, uno en el que nos convertimos en v\u00edctimas y victimarios. Tal vez no nos convertimos en una sociedad m\u00e1s cruel -aunque a veces, de verdad, se siente como si lo hubi\u00e9ramos hecho- pero internet ha desplazado s\u00edsmicamente el tono de nuestras interacciones. La facilidad, la velocidad y la distancia que nuestros dispositivos electr\u00f3nicos nos brindan tambi\u00e9n pueden hacernos m\u00e1s fr\u00edos, m\u00e1s elocuentes y menos preocupados por las consecuencias de nuestras bromas y prejuicios. Habiendo vivido la humillaci\u00f3n en la forma m\u00e1s \u00edntima posible, me impresiona que tan gustosamente todos hayamos aceptado esta nueva forma de ser.<\/p>\n<p>En mi propio caso, cada clic f\u00e1cil de ese link de YouTube refuerza el arquetipo, a pesar de mis esfuerzos por desviarlo: yo, la Reina del Sexo Oral de Estados Unidos. Esa pasante. Esa zorra. O, en la ineludible frase de nuestro presidente n\u00famero 42, \u00abesa mujer\u00bb.<\/p>\n<p>Puede sorprenderles aprender que realmente soy esa persona.<\/p>\n<p>En 1998, cuando salieron noticias de mi aventura con Bill Clinton, podr\u00eda decirse que fui la persona m\u00e1s humillada en el mundo. Gracias al Reporte Drudge, tambi\u00e9n posiblemente fui la primera persona cuya humillaci\u00f3n global fue impulsada por internet.<\/p>\n<p>Por varios a\u00f1os prob\u00e9 suerte en el negocio de accesorios de moda y me involucr\u00e9 en varios proyectos medi\u00e1ticos, incluyendo el documental de HBO. Despu\u00e9s, por la mayor parte mantuve un perfil bajo. (La \u00faltima entrevista importante que di fue hace diez a\u00f1os). Despu\u00e9s de todo, no tener un perfil bajo me hab\u00eda expuesto a la cr\u00edtica por tratar de \u00abaprovecharme\u00bb de mi \u00abnotoriedad\u00bb. Aparentemente, que otros hablen de m\u00ed est\u00e1 bien; yo hablando por m\u00ed misma no lo est\u00e1. Rechac\u00e9 ofertas que me habr\u00edan hecho ganar m\u00e1s de u$s10 millones porque no se sent\u00edan como la cosa correcta que hacer. Con el tiempo, el circo medi\u00e1tico se tranquiliz\u00f3, pero nunca sigui\u00f3 adelante, incluso cuando yo intent\u00e9 hacerlo.<\/p>\n<p>Mientras tanto, vi c\u00f3mo las vidas de mis amigos segu\u00edan adelante. Matrimonios. Hijos. T\u00edtulos. (Segundos matrimonios. M\u00e1s hijos. M\u00e1s t\u00edtulos). Decid\u00ed cambiar de p\u00e1gina y hacer un posgrado.<\/p>\n<p>Me mud\u00e9 a Inglaterra para estudiar, para desafiarme a m\u00ed misma, para escapar el escrutinio y para reimaginar mi identidad. Mis profesores y compa\u00f1eros en la Universidad de Econom\u00eda de Londres fueron maravillosos, acogedores y respetuosos. Ten\u00eda m\u00e1s anonimato en Londres, tal vez por el hecho de que pas\u00e9 la mayor parte de mis horas en clase o en la biblioteca. En 2006, me gradu\u00e9 en una maestr\u00eda en Psicolog\u00eda Social. La tesis de mi maestr\u00eda examinaba la parcialidad social en la corte y se titulaba \u00abEn busca del jurado imparcial: una exploraci\u00f3n de la publicidad previa al juicio y el Efecto de la Tercera Persona\u00bb. Me gustaba bromear que estaba cambiando el vestido azul por las medias azules, y el t\u00edtulo me brind\u00f3 un nuevo andamio en el cual colgar mis experiencias de vida. Tambi\u00e9n probar\u00eda ser, esperaba, un escape hacia una vida normal.<\/p>\n<p>Me mud\u00e9 a Londres, Los \u00c1ngeles, Nueva York y Portland, Oregon, y tuve entrevistas para una variedad de trabajos que estaban abarcados en \u00abcomunicaci\u00f3n creativa\u00bb y \u00abmarcas\u00bb, con un \u00e9nfasis en campa\u00f1as de caridad. Sin embargo, por lo que mis empleadores potenciales con tacto llamaban mi \u00abhistoria\u00bb, yo nunca era \u00abjusta\u00bb para la posici\u00f3n. En algunos casos, era perfecta por los motivos equivocados, como en \u00abPor supuesto, tu trabajo requerir\u00eda que vayas a nuestros eventos\u00bb. Y, por supuesto, estos ser\u00edan eventos a los que la prensa asistir\u00eda.<\/p>\n<p>En una prometedora entrevista de trabajo que tuvo lugar en el per\u00edodo previo a la temporada electoral de 2008, la conversaci\u00f3n tom\u00f3 un giro interesante. \u00abLa cosa es as\u00ed, Monica\u00bb, me dijo el entrevistador. \u00abClaramente eres una joven brillante y afable, pero para nosotros \u2013y probablemente para cualquier otra organizaci\u00f3n que dependa de subvenciones y financiamiento gubernamental\u2013 es riesgoso. Primero necesitar\u00edamos una carta de indemnizaci\u00f3n de los Clinton. Despu\u00e9s de todo, hay un 25% de posibilidades de que la Sra. Clinton sea la pr\u00f3xima presidente\u00bb. Le di una sonrisa falsa y dije: \u00abLo entiendo\u00bb.<\/p>\n<p>En otra entrevista de trabajo, esta t\u00edpica: entr\u00e9 a la r\u00edgida y fr\u00eda \u00e1rea de recepci\u00f3n de una moderna pero prestigiosa agencia de publicidad en Los \u00c1ngeles, mi ciudad natal. Como siempre, puse mi mejor sonrisa de \u00abSoy amistosa, no una diva\u00bb. \u00abHola. Monica Lewinsky para ver a Tal y Tal\u00bb.<\/p>\n<p>La recepcionista de veintitantos ajust\u00f3 sus anteojos de borde negro hipster. \u00ab\u00bfMonica qu\u00e9?\u00bb.<\/p>\n<p>Antes de que pudiera responder, otro veintea\u00f1ero, en jeans ajustados, camisa a cuadros y mo\u00f1o, se acerc\u00f3 r\u00e1pidamente y interrumpi\u00f3: \u00abSe\u00f1orita Lewinsky\u00bb. Como un camarero, continu\u00f3: \u00abUn placer tenerla aqu\u00ed. Le har\u00e9 saber a Tal y Tal que lleg\u00f3. \u00bfLatte de soja? \u00bfT\u00e9 verde? \u00bfAgua de filtro?\u00bb.<\/p>\n<p>Me encontr\u00e9 sentada en una peque\u00f1a mesa redonda, cara a cara con Tal y Tal, el jefe de estrategia y planeamiento de la agencia. Hablamos. Ella segu\u00eda haciendo muecas. Esto no iba bien. Trat\u00e9 de no ponerme nerviosa. Ahora no s\u00f3lo hac\u00eda muecas sino tambi\u00e9n se aclaraba la garganta. \u00bfEra eso transpiraci\u00f3n en su frente? Entonces me di cuenta: ella estaba nerviosa, con tics y todo.<\/p>\n<p>Me hab\u00eda vuelto experta en manejar un n\u00famero de reacciones en situaciones sociales y entrevistas de trabajo. Lo entiendo: debe ser desconcertante sentarse frente a \u00abesa mujer\u00bb. No hace falta decirlo, no consegu\u00ed la posici\u00f3n.<\/p>\n<p>Eventualmente me di cuenta de que el empleo tradicional tal vez no fuera una opci\u00f3n para m\u00ed. Logr\u00e9 arreglarme (apenas, a veces) con mis propios proyectos, usualmente con emprendimientos en los que particip\u00e9 o con pr\u00e9stamos de amigos y familiares.<\/p>\n<p>En otra entrevista de trabajo me preguntaron \u00ab\u00bfSi fueras una marca, que marca ser\u00edas?\u00bb. D\u00e9jenme decirles, cuando eres Monica Lewinsky, \u00e9sa es una pregunta con mucha carga.<\/p>\n<p>En septiembre de 2010, la culminaci\u00f3n de estas experiencias empez\u00f3 a darme un contexto m\u00e1s amplio. Una conversaci\u00f3n telef\u00f3nica con mi madre cambi\u00f3 el lente a trav\u00e9s del cual miraba el mundo. Est\u00e1bamos discutiendo la tr\u00e1gica muerte de Tyler Clemente. Tyler, recuerden, fue un estudiante de primer a\u00f1o de 18 a\u00f1os de Rutgers al que secretamente filmaron por c\u00e1mara web besando a otro hombre. D\u00edas despu\u00e9s, luego de haber sido ridiculizado y humillado en medios sociales, se suicid\u00f3 saltando del Puente George Washington.<\/p>\n<blockquote><p>\nMi mama llor\u00f3. Sollozando, repet\u00eda una y otra vez :\u00bbC\u00f3mo se deben sentir sus padres&#8230;sus pobres padres\u00bb.<\/p><\/blockquote>\n<p>Fue un evento incre\u00edblemente tr\u00e1gico y, aunque escucharlo tambi\u00e9n me hizo llorar, no pod\u00eda entender por qu\u00e9 mi mam\u00e1 estaba tan destruida. Entonces ca\u00ed en la cuenta: estaba reviviendo 1998, cuando no me dejaba salir de su casa. Estaba reviviendo esas semanas cuando se quedaba en mi cama. Noche tras noche, porque yo tambi\u00e9n era suicida. La verg\u00fcenza, el desd\u00e9n y el miedo que le hab\u00edan lanzado a su hija le hab\u00eda metido miedo de que yo tambi\u00e9n tomara mi propia vida; un miedo de que me humillaran hasta matarme. (Nunca intent\u00e9 suicidarme, pero tuve fuertes tentaciones suicidas varias veces durante las investigaciones y durante uno o dos per\u00edodos despu\u00e9s).<\/p>\n<p>Nunca ser\u00eda tan presuntuosa como para poner mi historia en el mismo nivel que la de Tyler Clementi. Despu\u00e9s de todo, mi humillaci\u00f3n p\u00fablica hab\u00eda sido el resultado de mi enredo con una figura p\u00fablica reconocida mundialmente; o sea, una consecuencia de malas elecciones propias. Pero en ese momento, cuando sent\u00ed la profundidad del dolor de mi madre, dese\u00e9 haber podido tener la oportunidad de hablar con Tyler sobre c\u00f3mo mi vida amorosa, mi vida sexual, mis momentos m\u00e1s privados, mis secretos mejor guardados hab\u00edan sido transmitidos alrededor del mundo. Dese\u00e9 haber podido decirle que sab\u00eda un poco sobre c\u00f3mo pudo haberse sentido al ser expuesto ante el mundo. Y que, por dif\u00edcil que fuera imaginarlo, sobrevivir era posible.<\/p>\n<p>Con la tragedia de Tyler, mi propio sufrimiento tom\u00f3 un significado diferente. Tal vez compartiendo mi historia, razon\u00e9, pueda ayudar a otros en sus momentos m\u00e1s oscuros de humillaci\u00f3n. La pregunta se convirti\u00f3 en: \u00bfc\u00f3mo encuentro y le doy un prop\u00f3sito a mi pasado? Fue mi momento de Prufock: \u00ab\u00bfMe atrevo a perturbar el universo?\u00bb. O, en mi caso, el universo Clinton.<\/p>\n<p>A pesar de una d\u00e9cada de silencio autoimpuesto, fui peri\u00f3dicamente resucitada como parte de la conversaci\u00f3n nacional, casi siempre en conexi\u00f3n con los Clinton. Por ejemplo, en enero y febrero de este a\u00f1o, Rand Paul, el senador de Kentucky y posible aspirante del Partido Republicano para presidente en 2016, logr\u00f3 arrastrarme al esti\u00e9rcol de la preelecci\u00f3n. Luch\u00f3 contra las acusaci\u00f3n de los dem\u00f3cratas de que el G.O.P. lleva adelante una \u00abguerra contra las mujeres\u00bb argumentando que Bill Clinton hab\u00eda cometido \u00abviolencia\u00bb laboral y actuado como un \u00abdepredador\u00bb contra \u00abuna chica de 20 a\u00f1os que estaba ah\u00ed por la universidad\u00bb.<\/p>\n<p>Claro, mi jefe se aprovech\u00f3 de m\u00ed, pero siempre me voy a mantener firme en esta posici\u00f3n: fue una relaci\u00f3n consensuada. Cualquier \u00ababuso\u00bb vino m\u00e1s tarde, cuando fui convertida en un chivo expiatorio para proteger su poderosa posici\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed que tratar de desaparecer no me mantuvo fuera de la lucha. Soy, para mejor o peor, presumida de ser conocida. Todos los d\u00edas soy reconocida. Todos los d\u00edas. A veces una persona pasa al lado m\u00edo una y otra vez como si no lo notara. (Por suerte, el 99,9% de las veces, cuando desconocidos me dicen algo, me apoyan y respetan). Todos los d\u00edas alguien me menciona en un tuit o blog, y no siempre amablemente. Todos los d\u00edas, parece, mi nombre figura en un art\u00edculo de opini\u00f3n o un clip de prensa o dos \u2013mencionada de paso en art\u00edculos sobre temas tan dispares como los millennials, Scandal, y la vida amorosa del presidente franc\u00e9s Fran\u00e7ois Hollande\u2013. Miley Cyrus hace referencia a m\u00ed cuando hace twerking en el escenario, Eminem rapea sobre m\u00ed y el \u00faltimo hit de Beyonc\u00e9 me referencia. Gracias, Beyonc\u00e9, pero si vamos a usar nombres como verbos, creo que quisiste decir \u00abHizo un Bill Clinton sobre mi vestido\u00bb, no un \u00abMonica Lewinsky\u00bb.<\/p>\n<p>Con todo hombre con el que tengo una cita (s\u00ed, \u00a1tengo citas!), sufro cierto grado de recuerdo de 1998. Tengo que ser prudente sobre lo que significa ser \u00abp\u00fablica\u00bb con alguien. En los primeros a\u00f1os luego del proceso, una vez dej\u00e9 un asiento de primera fila junto a la l\u00ednea de tercera base en un juego de los Yankees cuando me enter\u00e9 de que mi cita \u2013un tipo cuya compa\u00f1\u00eda disfrut\u00e9 sumamente\u2013 estaba en una relaci\u00f3n. Era s\u00f3lo un matrimonio para conseguir una tarjeta de residencia, pero me asust\u00f3 que pudi\u00e9ramos ser fotografiados juntos y que alguien llamara a los periodicuchos de los chismes. Me volv\u00ed h\u00e1bil en darme cuenta cu\u00e1ndo hombres est\u00e1n interesados en m\u00ed por el motivo equivocado. Por suerte, esos fueron pocos y separados en el tiempo. Pero todo hombre que fue especial para m\u00ed en los \u00faltimos 16 a\u00f1os, me ayud\u00f3 a encontrar otra parte de m\u00ed, el yo que fue destrozado en 1998. Y, m\u00e1s all\u00e1 del dolor del coraz\u00f3n, las l\u00e1grimas o el desencanto, siempre les voy a estar agradecida.<\/p>\n<p>En febrero de este a\u00f1o, alrededor del tiempo en que el senador Paul me puso en el centro de atenci\u00f3n sin yo quererlo, me convert\u00ed la \u00abchiflada narcisista\u00bb, el \u00faltimo giro en el Yo como Arquetipo.<\/p>\n<p>Una imagen de un escenario al que me acostumbr\u00e9 demasiado, incluso cuando intent\u00f3 continuar con mi vida: un timbre estridente interrumpe los ritmos de mi d\u00eda. La llamada \u2013del portero del edificio en el que estoy en Nueva York\u2013 me hace decir un exasperado \u00ab\u00bfQu\u00e9? \u00bfOtra vez?\u00bb. Reaparecieron: los paparazzis, como golondrinas, volvieron a la vereda de afuera, caminando y circulando y caminando un poco m\u00e1s.<\/p>\n<p>Voy a la computadora. Es tiempo de un poco de autogoogleo. (Oh, querido lector, por favor no me juzgues). Mi coraz\u00f3n se hunde. Hay una explosi\u00f3n en Google News. S\u00e9 lo que esto significa. Cualquier d\u00eda que haya tenido planeado se fue por la borda. Dejar la casa \u2013y arriesgarme a ser fotografiada\u2013 s\u00f3lo asegura que la historia seguir\u00e1 viva.<\/p>\n<p>Las c\u00e1maras han regresaron por los titulares: un sitio web conservador estuvo revisando en la Universidad de Arkansas el archivo de uno de las m\u00e1s cercanas amigas y admiradoras de Hillary Clinton, Diane Blair, y ha encontrado una serie de memos de los 90. En algunos de ellos, Blair, que muri\u00f3 en el 2000, cita a la ex primera dama sobre la relaci\u00f3n de su esposo conmigo. Aunque Hillary, seg\u00fan las notas de Blair, dijo que consider\u00f3 el \u00ablapso\u00bb de su esposo inexcusable, lo reivindic\u00f3 por tratar de \u00abmanejar a alguien que era claramente una &#8216;narcisista chiflada'\u00bb.<\/p>\n<p>Mi primer pensamiento, mientras me pon\u00eda al d\u00eda: si eso fue lo peor que dijo, puedo considerarme suertuda. La se\u00f1ora Clinton, leo, hab\u00eda supuestamente confiado a Blair que, en parte, se culpaba a s\u00ed misma por la aventura de su esposo (por ser negligente emocionalmente) y parec\u00eda haberlo perdonado. Aunque consideraba que Bill hab\u00eda actuado con una conducta \u00abdesagradable e inapropiada\u00bb, la aventura fue, no obstante, \u00abconsensual (no era una relaci\u00f3n de poder)\u00bb.<br \/>\nSiempre me voy a mantener firme en esta posici\u00f3n: fue una relaci\u00f3n consensuada<\/p>\n<p>Respondo las usuales llamadas de amigos que brindan apoyo moral cuando estas historias medi\u00e1ticas volc\u00e1nicas hacen erupci\u00f3n. Deshacen la tensi\u00f3n con burlas bien intencionadas: \u00ab\u00bfAs\u00ed que vamos a cambiar tu monograma a NC?\u00bb. Trato de ignorar los largamente enterrados comentarios de la primera dama. Dadas mis experiencias con Linda Tripp, s\u00e9 mejor que cualquiera lo que es que una conversaci\u00f3n con una amiga sea expuesta y escrutada, puesta fuera de contexto. Pero igual me empieza a carcomer. Me doy cuenta de que Hillary Clinton estaba \u2013a diferencia de m\u00ed cuando Tripp revisaba mis m\u00e1s profundos secretos e inseguridades y grab\u00e1ndolas\u2013 completamente consciente de esta documentaci\u00f3n: ella es la que, seg\u00fan los memos, le pidi\u00f3 a Blair que mantuviera un registro o diario de sus discusiones para prop\u00f3sitos de archivo.<\/p>\n<p>S\u00ed, lo entiendo. Hillary Clinton quer\u00eda que quedara registrado que estaba arremetiendo contra la amante de su esposo. Podr\u00e1 haber culpado a su esposo por ser inapropiado, pero encuentro su impulso por culpar a la Mujer \u2013no s\u00f3lo a m\u00ed, sino tambi\u00e9n a ella\u2013 perturbador. Y muy conocido: con cada indiscreci\u00f3n matrimonial que llega a la esfera p\u00fablica \u2013muchas de la cuales involucran a pol\u00edticos masculinos\u2013, siempre parece que la mujer convenientemente se echa la culpa. Claro, los Anthony Weiners y Eliot Spitzers hacen lo que pueden para parecer humillados en las noticias de cable. Dejan la vida p\u00fablica por un tiempo, pero inevitablemente regresan, dejando todo atr\u00e1s. Las mujeres en estos enredos regresan a vidas que no son reparadas tan f\u00e1cilmente.<\/p>\n<p>Pero hay otra capa que me enoja: \u00bfNarcisista? \u00bfChiflada?<\/p>\n<p>Tal vez recuerden que tan s\u00f3lo cinco d\u00edas antes de que el mundo hubiera escuchado mi nombre, el FBI \u2013luego de que mi amiga Linda Tripp se acercara a la oficina del fiscal especial Kenneth Starr con informaci\u00f3n sobre mi aventura con el presidente\u2013 me embosc\u00f3 en una aterrorizante operaci\u00f3n en el Pentagon City Mall. A los 24 a\u00f1os, atrapada en un cuarto de hotel el 16 de enero de 1998, con principalmente interrogadores masculinos recibiendo ordenes de Starr, intentaron disuadirme de llamar a mi abogado y fui amenazada con 27 a\u00f1os de prisi\u00f3n por llenar una declaraci\u00f3n jurada en la que negaba la aventura con Clinton, entre otros supuestos cr\u00edmenes. Me ofrecieron inmunidad si aceptaba colocar llamadas monitoreadas y usar un micr\u00f3fono en conversaciones con dos de los confidentes del presidente y posiblemente el mism\u00edsimo presidente. Me negu\u00e9. Confiar en Linda Tripp se convirti\u00f3 en una traici\u00f3n no intencionada. \u00bfPero esto? La madre de todas las traiciones. Eso no lo har\u00eda. Valiente o est\u00fapida, tal vez, pero \u00bfnarcisista y chiflada?<\/p>\n<p>Estas descripciones de hace 16 a\u00f1os revivieron memorias de antiguo dolor, particularmente en el \u00e1rea de mujeres que lanzan escarnio entre ellas. As\u00ed que tal vez se pregunten: \u00bfd\u00f3nde estaban las feministas en ese entonces? Es la pregunta que me perturba hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p>Deseaba alg\u00fan signo de entendimiento de un grupo feminista. Alg\u00fan buen cl\u00e1sico apoyo de mujeres era necesitado. Ninguno vino. Dados los temas en juego \u2013pol\u00edtica de g\u00e9nero, sexo en el trabajo\u2013, uno esperar\u00eda que hablaran. No lo hicieron. Entiendo su dilema: Bill Clinton hab\u00eda sido un presidente \u00abamistoso\u00bb con las causas de las mujeres.<\/p>\n<p>Tampoco ayudaba que mi caso no fuera uno de \u00abacoso sexual\u00bb convencional; esa acusaci\u00f3n contra Bill Clinton fue hecha por Paula Jones, que arm\u00f3 un colosal litigio contra \u00e9l. Mi nombre surgi\u00f3 s\u00f3lo porque gracias a nuevos avances de las feministas, las investigaciones en tales casos pod\u00edan lanzar una red m\u00e1s grande. El caso Jones se volvi\u00f3 un garrote con el que la derecha golpe\u00f3 a las feministas que apoyaban a Clinton: \u00bfPor qu\u00e9 no apoyaban entusiasmadamente una investigaci\u00f3n sobre un caso de acoso sexual? \u00bfQu\u00e9 tal si el presidente hubiera sido republicano? Acusaciones de hipocres\u00eda volaron.<\/p>\n<p>Unos pocos representantes del movimiento feminista moderno intervinieron ligeramente. A pesar de todo, en vez de un compromiso significativo, tuvimos esto: 30 de enero de 1998. D\u00eda 9 del esc\u00e1ndalo. C\u00f3cteles en Le Bernardin, en Manhattan. En asistencia: las escritoras Erica Jong, Nancy Friday, Katie Roiphe y Elizabeth Benedict; la escritora de Saturday Night Live Patricia Marx; Marisa Bow, editora de Word, una revista online; la dise\u00f1adora de moda Nicole Mille; la antigua dominatrix Susan Shellogg; y su anfitriona, copropietaria de Le Bernardin Maguy Le Coze. El New York Observer junt\u00f3 a este grupo para intercambiar percepciones del \u00abInterngate\u00bb, para ser grabadas por Francine Prose. (Tristemente, la chica que realmente har\u00eda este grupo completo falt\u00f3: Maureen Down, o \u00abMoremean Dowdy\u00bb, como yo sol\u00eda llamarla. Hoy, me juntar\u00eda con ella para un trago).<\/p>\n<p>Oh, lo que debe haber sido estar en esa fiesta de c\u00f3cteles:<\/p>\n<p>Marisa Bowe: toda su vida gira en torno a estar en control y ser inteligente. Y su mujer tambi\u00e9n es muy inteligente y siempre est\u00e1 en control. Y la sola idea de tener sexo est\u00fapido con una no muy brillante mujer en la Oficina Oval es algo atrayente.<\/p>\n<p>Yo imaginaria: no estoy diciendo que sea brillante, \u00bfpero c\u00f3mo sabes que no lo soy? Mi primer trabajo al terminar la universidad fue en la Casa Blanca.<\/p>\n<p>Susan Shellogg: \u00bfY crees que es tremendamente ego\u00edsta? Ego\u00edsta y demandante, \u00bftener sexo oral y no reciprocar? O sea&#8230; ella no dijo: \u00abBueno, \u00e9l me satisfizo\u00bb.<\/p>\n<p>Yo: \u00bfY en d\u00f3nde exactamente no dije esto? \u00bfEn qu\u00e9 declaraci\u00f3n p\u00fablica que no hice? \u00bfEn qu\u00e9 testimonio que no fue publicado?<\/p>\n<p>Katie Roiphe: Creo que la gente est\u00e1 escandalizada por el modo en que (Monica Lewinsky) se ve, lo cual es interesante. Porque nos gusta creer que nuestros presidentes son como dioses, y si J.F.K. tiene una aventura con Marilyn Monroe, todo est\u00e1 en la esfera de los semidioses&#8230;O sea, lo que sigo escuchando una y otra vez es que Monica Lewinsky no es tan linda.<\/p>\n<p>Yo: Bueno, gracias. La primera imagen que surgi\u00f3 fue la del pasaporte. \u00bfA ti te gustar\u00eda que la foto de tu pasaporte sea publicada alrededor del mundo como la foto que te define? Lo que tambi\u00e9n est\u00e1s diciendo aqu\u00ed es que la principal cualidad que har\u00eda que una mujer calificara para tener una relaci\u00f3n \u00edntima con un hombre poderoso es el atractivo f\u00edsico. Si eso no es un paso atr\u00e1s, no s\u00e9 que lo es.<\/p>\n<p>Erica Jong: Mi higienista dental me mostr\u00f3 que tiene una enfermedad de tercer grado en las enc\u00edas.<\/p>\n<p>Shellogg: \u00bfQu\u00e9 creen que le va a pasar a (ella)? O sea, \u00bfva a desaparecer en silencio o escribir un libro? \u00bfO la gente se va a olvidar de ella en seis meses?<\/p>\n<p>Nancy Friday: Puede alquilar su boca.<\/p>\n<p>Yo: (Sin palabras).<\/p>\n<p>Jong: Pero, saben, a los hombres les gusta acercarse a bocas que estuvieron cerca del poder. Piensen en la fantas\u00eda en la mente del hombre mientras ella est\u00e1 bajando y \u00e9l est\u00e1 pensando \u00abOh, Dios m\u00edo\u00bb.<\/p>\n<p>Elizabeth Benedict: Haz para m\u00ed lo que hiciste con el Presidente. Haz eso.<\/p>\n<p>Yo: (A\u00fan sin palabras).<\/p>\n<p>Jong: Creo que el que no estemos insultando a Monica Lewinsky es un tributo a lo lejos que hemos llegado.<\/p>\n<p>El tema hiriente apareci\u00f3 en forma de titular \u00abSUPERCHICAS DE NUEVA YORK AMAN A ESE PRESIDENTE TRAVIESO\u00bb. (En una nota que escribi\u00f3 para Vanity Fair, Marjorie Williams lo llam\u00f3 \u00ablo m\u00e1s vergonzoso que le\u00ed en mucho tiempo\u00bb). Para m\u00ed, ilustra un aspecto perplejizante de la cultura de la humillaci\u00f3n, uno que Phyllis Chesler reconoci\u00f3 en su libro La inhumanidad de la mujer hacia la mujer: que las mismas mujeres no son inmunes a ciertos tipos de misoginia. Hoy en d\u00eda vemos c\u00f3mo las \u00abchicas malas\u00bb del colegio acechan en el \u00e1rea de recreaci\u00f3n actual que es internet (o en la mesa redonda de expertos que aparece en televisi\u00f3n o en un restaurant franc\u00e9s), siempre listas para seguir insultando.<\/p>\n<p>Todav\u00eda tengo un profundo respeto por el feminismo y agradezco los grandes pasos que dio el movimiento para avanzar en una materia como los derechos de la mujer en las d\u00e9cadas pasadas. Pero, bas\u00e1ndome en mi experiencia de haber sido pasada de mano en mano como si fuera un canap\u00e9 de pol\u00edtica de g\u00e9nero, no me identifico como una feminista con F may\u00fascula. Las l\u00edderes del movimiento fallaron en articular una posici\u00f3n que esencialmente no fuera en contra de la mujer en 1998. En el caso de las \u00abSuperchicas de Nueva York\u00bb, creo que no deber\u00eda haber sido tan dif\u00edcil para ellas abalanzarse sobre el presidente sin atacarme o avergonzarme. Al contrario, formaron parte de acto de humillaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Yo, yo misma, lamento profundamente lo que pas\u00f3 entre el presidente Clinton y yo. D\u00e9jenme repetirlo: Yo. Yo misma. Lamento. Profundamente. Lo. Que. Pas\u00f3. En ese entonces \u2013al menos desde mi punto de vista\u2013 fue una conexi\u00f3n aut\u00e9ntica con intimidad emocional, visitas frecuentes, planes, llamadas telef\u00f3nicas e intercambio de regalos. Todav\u00eda en mis veintipico de a\u00f1os, era muy joven para entender las consecuencias reales y muy joven para darme cuenta de que iba a ser sacrificada por conveniencia pol\u00edtica. Ahora miro hacia atr\u00e1s y sacudo la cabeza y me pregunto: \u00bfen que estaba \u2013en que est\u00e1bamos\u2013 pensando? Dar\u00eda cualquier cosa por volver al pasado, rebobinar la cinta.<\/p>\n<p>Como muchos otros norteamericanos, he estado pensando en Hillary Clinton. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda, me pregunto, si decidiera postularse en 2016? \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si ganara? \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si ganara por segunda vez?<\/p>\n<p>Pero cuando pienso en esos temas, para m\u00ed hay una dimensi\u00f3n en juego que va m\u00e1s all\u00e1 de por fin tener a una mujer en la Casa Blanca. Todos recordamos ese grito de guerra de la segunda ola feminista, \u00abel personal es pol\u00edtico\u00bb. Mucha gente (yo incluida) asegur\u00f3 que mi relaci\u00f3n con Bill Clinton era un tema personal, no uno apto para ser usado en una guerra pol\u00edtica de alto riesgo. Cuando escucho hablar sobre la potencial candidatura de Hillary, no puedo evitar pensar en una nueva ola de paparazzi, una nueva ola de art\u00edculos del estilo de \u00ab\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 con&#8230;?\u00bb, la pr\u00f3xima vez que me mencionen en Fox News mientras cubren las elecciones primarias. He empezado a encontrar debilitante esto de tener que armar el ciclo de mi vida de alguna forma alrededor de un calendario pol\u00edtico. Para m\u00ed, es un escenario en el que lo personal y lo pol\u00edtico son imposibles de separar.<br \/>\nEn 2008, cuando Hillary era candidata a presidente, permanec\u00ed virtualmente recluida<\/p>\n<p>En 2008, cuando Hillary era candidata a presidente, permanec\u00ed virtualmente recluida a pesar de que me inundaron con pedidos para hacerme entrevistas. Postergu\u00e9 algunos anuncios relacionados con proyectos de medios en 2012 hasta despu\u00e9s de las elecciones. (Eventualmente fueron cancelados \u2013y no, a pesar de lo que digan algunos medios, no me ofrecieron un contrato de 12 millones de d\u00f3lares para escribir un libro contando todas las intimidades del tema\u2013). Y recientemente, una vez m\u00e1s, me encontr\u00e9 envuelta en la timidez, con miedo a \u00abconvertirme en tema de debate\u00bb de nuevo en caso de que decidiera postularse otra vez. Pero \u00bfdeber\u00eda poner mi vida en pausa por 8 o 10 a\u00f1os m\u00e1s?<\/p>\n<p>Al ser una dem\u00f3crata a conciencia \u2013y estar al tanto de que se me podr\u00eda usar tanto desde la derecha como la izquierda\u2013, me qued\u00e9 callada por 10 a\u00f1os. De hecho, me qued\u00e9 tan callada que en algunos c\u00edrculos se comenta que los Clinton me deben haber pagado para que no hable. Si no, \u00bfpor qu\u00e9 no habr\u00eda de hablar? Puedo asegurarte que no hay nada m\u00e1s lejos de la verdad.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 hablar ahora? Porque ya es hora de hacerlo.<\/p>\n<p>El a\u00f1o pasado cumpl\u00ed 40 y es hora de dejar de caminar en puntas de pie alrededor de mi pasado y de los futuros de otras personas. Estoy determinada a darle un final diferente a mi historia. Finalmente he decidido asomar la cabeza desde atr\u00e1s de la barandilla as\u00ed puedo recuperar la narrativa de mi vida y darle un sentido a mi pasado. (Cu\u00e1nto me va a costar es algo que voy a averiguar pronto). A pesar de lo que algunos titulares falsos van a comentar sobre esta nota, esto no es un \u00abYo contra los Clinton\u00bb. Sus vidas siguieron adelante; ocupan lugares importantes y poderosos en el escenario global. No les deseo nada malo. Y entiendo totalmente que lo que me pas\u00f3, y mi futuro no tiene nada que ver con ellos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n tiene que ver con lo personal y lo pol\u00edtico. He vivido muchas de las preguntas que eventualmente se convirtieron en una parte central de nuestra discusi\u00f3n nacional desde 1998. \u00bfHasta d\u00f3nde le permitimos al Gobierno que se meta en nuestras habitaciones? \u00bfC\u00f3mo combinamos nuestro derecho a la privacidad con la necesidad de conocer las indiscreciones sexuales? \u00bfC\u00f3mo nos protegemos de un Gobierno que cada vez nos pide mayor acceso a nuestros datos privados e informaci\u00f3n? Y lo m\u00e1s importante a nivel personal, \u00bfc\u00f3mo lidiamos con la forma en que avergonzamos a los dem\u00e1s en la era de de internet? (Mi objetivo actual es involucrarme en esfuerzos para ayudar a victimas que hayan sido humilladas o avergonzadas en internet y hablar sobre estos temas en p\u00fablico).<\/p>\n<p>Hasta ahora, \u00abesa mujer\u00bb nunca ha logrado escapar de la sombra de esa forma en que se la present\u00f3 en p\u00fablico por primera vez. Yo era la Acosadora Inestable (una frase diseminada por la Administraci\u00f3n Clinton) la Chica F\u00e1cil y Tonta, la Pobre Inocente que no lograba entender lo que hac\u00eda. La Administraci\u00f3n Clinton, los secuaces del fiscal especial, los operadores pol\u00edticos en ambos lados del escenario pol\u00edtico y los medios lograron tildarme de todo eso. Y todo eso dej\u00f3 una marca porque estaba impregnado de poder. Me convert\u00ed en una representaci\u00f3n social, un lienzo social en el cual cualquiera pod\u00eda proyectar sus confusiones sobre la mujer, el sexo, la infidelidad, la pol\u00edtica y el cuerpo.<\/p>\n<p>A diferencia de los otros involucrados, yo era tan joven que no hab\u00eda establecido una identidad a la cual regresar. No \u00abpermit\u00ed que esto me definiera\u00bb \u2013en 1998, simplemente no hab\u00eda tenido la experiencia de vida necesaria para establecer mi propia identidad\u2013. Si todav\u00eda no lograste entender qui\u00e9n sos, es dif\u00edcil no aceptar la imagen horrible que otros crean de vos. (De ah\u00ed viene la compasi\u00f3n que hoy siento por aquellos j\u00f3venes que son avergonzados en internet). A pesar de mucha b\u00fasqueda personal y terapia y explorar otros caminos, permanec\u00ed \u00abatascada\u00bb por demasiado tiempo.<\/p>\n<p>Ya no m\u00e1s. Es hora de quemar la boina y enterrar el vestido azul. E ir hacia adelante.<\/p>\n<p>www.infobae.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ex pasante de la Casa Blanca public\u00f3 una carta en la revista estadounidense Vanity Fair, en la que cuenta su versi\u00f3n de la aventura con el entonces presidente Bill Clinton. \u00abQu\u00e9 se siente ser la reina del sexo oral en EEUU\u00bb, escribi\u00f3 para empezar su descargo Cr\u00e9dito foto: vanityfair.com Monica Lewinsky, la entonces becaria [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[4703,767,9526,9527,9525,9524],"class_list":["post-39586","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo","tag-bill-clinton","tag-hillary-clinton","tag-lewinsk","tag-monica-lewinsky","tag-monica-lewinsky-en-vanity-fair","tag-vanity-fair"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/legislaturahoy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/39586","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/legislaturahoy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/legislaturahoy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/legislaturahoy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/legislaturahoy.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=39586"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/legislaturahoy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/39586\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/legislaturahoy.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=39586"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/legislaturahoy.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=39586"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/legislaturahoy.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=39586"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}