La diputada de LLA advirtió sobre la importancia de los controles del Gobierno y aseguró que «la educación no puede seguir siendo rehén de la política».
Luego de que los gremios docentes de la Ciudad y Provincia llevarán a cabo un paro post vacaciones de invierno, la diputada de La Libertad Avanza (LLA) Mariana Kienast aseguró que la educación es un servicio esencial y defendió los controles que llevaron a cabo desde el Gobierno Nacional.
«La educación es un servicio esencial. Nación quiere garantizar que, aún durante un paro, las escuelas mantengan una prestación mínima. Pero cuando llega el momento de rendir cuentas, el Gobierno bonaerense se esconde detrás del ‘federalismo'», comenzó diciendo en su cuenta de X, ex Twitter.
A la vez que afirmó que «la Provincia les ordenó a inspectores y equipos directivos que no entreguen información a Nación sobre el cumplimiento del paro docente de este lunes. No quieren que se sepa cuántas escuelas abrieron, cuántos docentes trabajaron ni cuántos chicos tuvieron clase».
«¿Qué busca verificar Nación? Si se cumplieron los pisos mínimos exigidos para un servicio esencial. Es decir, si durante el paro se garantizó el derecho de los chicos a seguir aprendiendo. No es una intromisión. Es transparencia básica», añadió y precisó que «la respuesta bonaerense fue inmediata: ‘Nación no tiene competencia’ y ‘la educación es provincial’. Un federalismo bastante selectivo: aparece cuando hay que evitar controles, proteger privilegios sindicales y esconder lo que realmente ocurre en las aulas».
Además explicó que «la autonomía provincial no puede ser una excusa para negar información pública ni para desentenderse del derecho a la educación. Mucho menos cuando las provincias reclaman permanentemente recursos, transferencias y asistencia del Estado nacional».
Y remarcó que «esta no es una discusión jurídica abstracta. Mientras la política discute competencias, miles de chicos pierden días de clase. Y los más perjudicados son siempre los mismos: quienes no tienen la posibilidad de pagar un colegio privado».
«Declarar esencial a la educación significa poner al estudiante por encima de cualquier interés político o sindical. Una provincia comprometida con la educación debería garantizar clases, publicar los datos y rendir cuentas. La educación no puede seguir siendo rehén de la política. El futuro tiene que ser de nuestros chicos», completó.










