El proceso electoral, la atomización de los bloques que componen la Casa y la falta de acuerdos políticos hicieron que el Parlamento de la Ciudad tuviese uno de sus años más complicados en el recinto. Los detalles, en esta nota de Parlamentario.
Es sabido que los años electorales suelen presentar una merma en el trabajo parlamentario en las diferentes Cámaras. Sin embargo, el 2025 fue uno de los ciclos más complejos para la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: proceso electoral, la atomización de los bloques que componen la Casa y la falta de acuerdos políticos hicieron que el desarrollo de los debates en el recinto fuese más complicado que nunca.
Bajo la conducción de la vicejefa de Gobierno porteño, Clara Muzzio, el Parlamento porteño vivió uno de sus años con menor actividad parlamentaria en el recinto: las sesiones -contemplando las especiales y ordinarias- tuvo una merma del 20% en comparación con el 2024.
Es que a lo largo de todo el año pasado solo se efectuaron cuatro sesiones especiales -dos de las cuales corresponden a la presentación del jefe de Gabinete, quien asiste para dar detalles de la gestión de Jorge Macri y responder consultas de los legisladores- y cinco sesiones ordinarias, la cuál incluye la sesión inicial en la que el alcalde porteño expuso sus planes para ese ciclo. Además, hubo cuatro meses en los que no hubo ningún tipo de actividad en el recinto: abril, mayo, junio y agosto.
Pese a esta situación, lo cierto es que los legisladores lograron mantener un muy buen presentismo a las sesiones, aunque también presentó una leve merma en comparación con el 2024. De esta manera, la asistencia a las sesiones especiales tuvo un promedio del 85,83% y el de las ordinarias se mantuvo en torno al 94,41%.
Asimismo, el 2025 fue un año atípico para el Parlamento por otro motivo: volvió a tener una sesión extraordinaria después de mucho tiempo. La misma se llevó a cabo en febrero y fue convocada con el objetivo de suspender las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en la Ciudad. Finalmente, y tras un tenso debate, los legisladores acordaron la cancelación de las mismas con el aval de todos los bloques, a excepción del Frente de Izquierda (FIT) que lo rechazó y de Republicanos Unidos (RU) que se abstuvo.
Lo cierto es que más allá de la merma en los encuentros en el recinto, la Legislatura mantuvo una gran actividad en comisiones, donde los diputados debatieron activamente numerosos proyectos y lograron saldar deudas históricas para el distrito capitalino.
Una fuerte caída en un año electoral
Aunque los años electorales siempre son complejos, si se compara la caída de la actividad de la Legislatura en el recinto con el 2023, donde también hubo comicios, la merma es aún mayor: representaría un 43,47% menos en comparación con el 2025.
Es que durante el 2023 se efectuaron un total de 14 sesiones: unas once corresponden a sesiones ordinarias y las tres restantes fueron sesiones especiales. En tanto agosto fue el único mes que no registro actividad en el recinto.
El presentismo a las sesiones también dio la nota y mantuvo un mayor porcentaje en comparación al año pasado. Ya que durante el 2023 la asistencia a las sesiones especiales rondó el 88,33% y a las ordinarias el 96,37%.
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