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Pese a las postergaciones, la Ciudad avanza con la Línea F del subte

La construcción de esa línea, un reclamo histórico de vecinos y diputados del distrito, presenta un progreso lento pero seguro. Tan es así que en las últimas semanas la Legislatura porteña autorizó una toma de deuda millonaria para financiar su creación.

Buscando dar respuesta a un reclamo histórico de los vecinos y cumplir con una promesa de campaña del jefe de Gobierno, Jorge Macri, la construcción de la Línea F de la red de subterráneos. Se trata de una de las apuestas más ambiciosas por parte del Ejecutivo local, pero que tiene una larga data y varios proyectos frustrados en el camino.

Es que años atrás el ex presidente de la Nación y por entonces alcalde local, Mauricio Macri, se había comprometido a crear 10 kilómetros de subte por año, el objetivo no logró concretarse y la creación de las Líneas F, G e I se vio truncada. Sin embargo, la iniciativa no fue abandonada por completo, dado a que la gestión de Horacio Rodríguez Larreta había analizado la construcción del séptimo ramal de la red para 2019 o 2020. Pero el llamado a licitación fue retrasándose y el proyecto volvió a quedar relegado.

Años más tarde, ya en su campaña electoral, Jorge Macri volvió a revitalizar la propuesta y la construcción de esa línea comenzó a ser una realidad más palpable. La red irá de Barracas a Palermo, cruzando Constitución, San Cristóbal, Monserrat, San Nicolás y Recoleta. En su recorrido permitirá combinar con las seis líneas existentes y con la estación Constitución del Roca y Palermo del San Martín; además, será una línea de vanguardia, inspirada en las estaciones de subte de Londres, con balcones 360º y con espacios mucho más amplios.

El proyecto implica la construcción de una nueva línea con un recorrido de 9,8 km, que unirá los barrios del sur y el norte de la Ciudad, lo que cambiará los flujos de viaje desde y hacia el centro porteño y mejorará la conectividad transversal. También se conoció que algunas de las estaciones, al menos tres de ellas, tendrán luz natural en los andenes y accesos. Asimismo, se prevé que los accesos a las mismas
sean a través de edificios aledaños y el recubrimiento de las paredes mezclará hormigón con plástico para disminuir el ruido.

La iniciativa licitada contempla la ingeniería, construcción y equipamiento de la línea, aunque la provisión de trenes, señalamiento y sistemas de comunicación se contratarán en etapas posteriores. La traza oficial, establecida por la ley 670 en 2001 y ratificada en 2008, prevé un recorrido de casi diez kilómetros entre Barracas y Palermo, con doce estaciones y múltiples combinaciones con el resto de la red y con los ferrocarriles Roca y San Martín. Se estima que será la línea con mayor demanda potencial del sistema.

Y si bien el avance de la línea logró en los últimos meses dar varios pasos favorables, locierto es que la apertura de sobres de la licitación ya fue aplazada en dos oportunidades. El Ministerio de Movilidad e Infraestructura tenía la apertura prevista para el pasado 22 de abril, pero terminó posponiéndolo para el 14 de julio debido al pedido de varias firmas, las cuales solicitaron una prórroga para preparar la
documentación y exigieron mayor claridad sobre el alcance de los trabajos. No obstante, según trascendió, ahora se fijó el 10 de septiembre como nueva fecha para asegurar que más empresas y consorcios se presenten a la licitación.

Según se conoció, entre las principales empresas interesadas en la licitación se encuentran Siemens, Alstom y la china CRRC, entre otras.

Los recursos para la obra

A pesar del aplazamiento de la apertura de los mencionados sobres, la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires le dio un voto de confianza a la gestión de Jorge Macri y en su tercera sesión ordinaria del año autorizó la toma de una deuda millonaria para poder financiar la construcción de la Línea F. De esta manera, la Ciudad podrá tomar préstamos, a través del Ministerio de Hacienda
y Finanzas, con uno o distintos organismos multilaterales, bilaterales o regionales de crédito por un monto máximo total de 1.350 millones de dólares.

El pedido de endeudamiento aprobado por la Legislatura porteña se sustenta en la sólida reputación crediticia que tiene la Ciudad de Buenos Aires, que nunca defaulteó su deuda en más de 30 años de autonomía. “Este es un paso más para avanzar en la construcción de la primera línea de subte en 25 años, un hito histórico para la Ciudad que va a mejorar la movilidad y llegar a barrios donde hoy no llega”, sostuvo Jorge Macri.

Tras la aprobación de la toma de deuda, el diputado de Confianza y Desarrollo (CyD) Emmanuel Ferrario expresó: “le pedimos al Gobierno una sola cosa: que ponga una fecha y que la cumpla”. “La Línea F hasta hoy es una promesa vacía. Pasaron 475 días desde que el jefe de Gobierno la anunció y la Ciudad lo único que tiene para mostrar son promesas, demoras y tres postergaciones en la apertura de sobres”, continuó y precisó que “queremos la Línea F, la G y la I. Pero no creemos que esta gestión esté a la altura de darle a los porteños un transporte público de calidad. Hoy vemos peor frecuencia, problemas de limpieza, estaciones que cierran meses y anuncios que son sólo para la foto”.

Por su parte, la presidenta del bloque Fuerza por Buenos Aires (FxBA), Claudia Neira, explicó que “acompañamos el financiamiento porque creemos que es necesario invertir en movilidad y en la red de subterráneos de la Ciudad, pero seguimos con mucha atención este endeudamiento que es uno de los más grandes porque compromete el 77% de toda la deuda de la Ciudad, por un total de 1.350 millones de
dólares. Y que además no incluye el costo de los vagones, que está estimado en USD 200–300 millones adicionales”. “Todo en un contexto fiscal que no es para nada alentador en la Ciudad, donde la recaudación propia tuvo en mayo una caída mayor al 10% interanual y la masa de recursos coparticipables también sigue cayendo producto de la crisis a nivel nacional”, planteó.

A la vez que consideró que “en este contexto, la Ciudad debe presentar una estrategia de movilidad que integre subte, premetro, futuros corredores tranviarios, las líneas de colectivos de la Ciudad, el trambus. Todo en función de una planificación de la Ciudad que acompañe las transformaciones demográficas, económicas y territoriales de las últimas décadas, y planifique las de los próximos años”.

A su turno el legislador de Vamos por Más (VxM) Waldo Wolff consideró que se trata de “la obra de infraestructura más importante de la historia de la Ciudad” y felicitó a “Macri y a todos los equipos que hicieron posible este proyecto. Gobernar también es animarse a impulsar obras que transforman la Ciudad, aunque su inauguración transcienda nuestra gestión”. “Estamos gobernando pensando en la próxima generación”, sentenció.

Ahora, con el presupuesto aprobado y con toda la expectativa latente, solo resta esperar a que la licitación continué su rumbo y que la Ciudad vuelva a ponerse en la vanguardia de obras que la sigan irguiendo como uno de los distritos más imponentes del continente.

Parlamentario.com