Desde LLA impulsaron dos iniciativas para desburocratizar los trámites para actividades económicas y modificar el régimen de procedimientos administrativos de la Ciudad.
Buscando avanzar con una desburocratización en la Ciudad de Buenos Aires, los legisladores de La Libertad Avanza (LLA) impulsaron en la Legislatura porteña dos proyectos de ley mediante el cuál prevén establecer una reforma del funcionamiento administrativo local, con eje en la simplificación de trámites, la reducción de cargas burocráticas y el denominado silencio administrativo positivo.
De esta manera, mientras el primer texto propone la creación de un régimen especial de simplificación administrativa para las actividades económicas, el segundo buscará modificar la Ley de Procedimientos Administrativos porteña para ampliar los casos en los que el silencio de la Administración pueda tener efecto positivo.
En este sentido, una de las iniciativas prevé avanzar con una «Ley de Libertad Comercial», cuyo objetivo es establecer un régimen especial para los trámites relacionados con actividades económicas, comerciales, productivas y de servicios. Entre sus principios aparecen la libertad económica, la simplificación y celeridad administrativa, la digitalización integral, la ventanilla única, la reducción de cargas burocráticas, el control posterior y el silencio administrativo positivo.
La medida alcanzaría a personas, empresas, consorcios, asociaciones, cooperativas, profesionales independientes, operadores de plataformas y otros sujetos que desarrollen actividades económicas lícitas sometidas a trámites o controles locales.
Es así que uno de los cambios centrales sería la creación de una Ventanilla Única Digital de Actividades Económicas (VUDAE), que concentraría en un único canal los trámites para iniciar, modificar, renovar, transferir o dar de baja actividades, además de la presentación de documentación, consultas, descargos y pagos de tasas. También, según informó Pura Ciudad, se crearía un Legajo Digital Único del Operador, para evitar que distintas dependencias vuelvan a solicitar documentación que ya se encuentra en poder del Estado.
Sobre esa misma línea, el proyecto establece un régimen de habilitación automática para actividades de bajo riesgo. En esos casos, una vez presentada la declaración jurada y la documentación exigida, se podría comenzar la actividad sin una inspección previa ni un acto administrativo expreso. El sistema emitiría una Constancia de Habilitación Provisoria y la fiscalización pasaría a realizarse posteriormente. La primera inspección debería concretarse dentro de los 180 días corridos posteriores a la habilitación provisoria.
El régimen no alcanzaría, entre otros casos, a establecimientos sanitarios con internación, farmacias sujetas a autorizaciones especiales, locales bailables y espectáculos masivos que requieran controles previos, determinadas actividades sobre el espacio público, inmuebles protegidos y actividades relacionadas con sustancias peligrosas, combustibles o explosivos.
En cuanto a la segunda iniciativa, se propone sustituir el artículo 10 de la Ley de Procedimientos Administrativos de la Ciudad para modificar el régimen del silencio o la ambigüedad de la Administración. Por lo que la regla general continuaría siendo que, cuando una persona requiere un pronunciamiento concreto del Estado, el silencio se interprete como negativo, salvo que exista una disposición expresa en sentido contrario.
Sin embargo, el proyecto introduce una excepción de relevancia: cuando una norma exija una autorización administrativa para realizar una determinada conducta y se trate del ejercicio de una facultad reglada de la Administración, el vencimiento del plazo para resolver sin una decisión expresa implicaría un silencio de sentido positivo. Es decir, cumplidas las condiciones previstas y vencido el plazo sin respuesta estatal, el trámite podría considerarse aprobado. La estimación por silencio positivo tendría, según el proyecto, el carácter de acto administrativo finalizador del procedimiento.
Ambas iniciativas son de autoría de la jefa del bloque LLA y mano derecha de Karina Milei, Pilar Ramírez, y cuentan con el acompañamiento de Juan Pablo Arenaza, Marcelo Ernst, Juan Ignacio Fernández, Silvia Imas, Marina Kienast, Lucía Montenegro, Nicolás Pakgojz y Solana Pelayo (LLA).
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